Casa Blanca
   Luis y Gaspar de Vega, contagiados del estilo renacentista y del pujante arte italiano de mediados del siglo XVI, aceptaron el encargo de Rodrigo de Dueñas para construir una villa de recreo en las afueras de la villa. El edificio excepcional tanto por las formas como por contenido, se conserva parcialmente, habiendo perdido cuatro torres de sus ángulos y algunas dependencias palaciales.
   A pesar de que el edificio fue declarado en 1931 Monumento Histórico Artístico, la Casa Blanca no puede visitarse.